Simulá el sistema que usan las empresas para descartar CVs automáticamente. Detectá errores antes de postularte.
Los sistemas ATS (Applicant Tracking System) son el primer filtro que enfrentás cuando mandás tu CV. Antes de que un humano lo lea, un algoritmo lo evalúa.
Subí tu archivo PDF o DOCX directamente desde tu dispositivo. Nada se envía a ningún servidor.
Nuestro sistema busca palabras clave, verifica el formato y detecta problemas comunes de compatibilidad ATS.
Recibís un informe claro con lo que está bien, lo que falta, y cómo mejorar tu CV para pasar el filtro.
Cargá tu archivo y descubrí en segundos si pasa el filtro ATS.
Pequeños cambios que hacen una gran diferencia.
Evitá colores llamativos, fuentes poco legibles o muchos gráficos. Simple y bien estructurado gana siempre.
Incluí términos específicos del puesto: tecnologías, herramientas y metodologías que usan en la empresa.
No mandes el mismo CV a todas las empresas. Adaptá la descripción para que coincida con el puesto.
Reemplazá el objetivo genérico con un resumen breve que destaque tu experiencia y lo que podés aportar.
Mostrá resultados cuantificables: "Reduje un 20% el tiempo de desarrollo de una tarea".
Nada de tablas ni imágenes decorativas. Encabezados claros, viñetas y texto estructurado.
"Desarrollé", "optimicé", "implementé", "lideré" — mucho más impacto que "encargado de".
Los reclutadores dedican segundos a cada CV. Priorizá lo más relevante para el puesto.
Estado civil, edad, dirección exacta — no son necesarios. Enfocate en lo profesional.
Son los más compatibles con ATS. Asegurate de que se abra correctamente en cualquier dispositivo.
Sin mucha experiencia laboral, proyectos personales, contribuciones o prácticas te diferencian.
Mantenelos actualizados y coherentes con tu CV. El link facilita que te encuentren.
Incluí las relevantes para tu área. Podés combinar de diferentes categorías.
Visitá estos sitios para ver modelos y plantillas.